Estatuas de Londres: Jorge IV en la Plaza de Trafalgar

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En el pedestal de la esquina noreste de la Plaza de Trafalgar se puede apreciar una estatua de bronce de un hombre a caballo, que es la única estatua ecuestre de la plaza y representa al rey Jorge IV.

Jorge IV fue el hijo mayor y sucesor al trono del rey Jorge III y su reinado fue muy corto, de 1820 a 1830 solamente. De hecho este miembro de la familia real británica es probablemente más recordado en este país como el Príncipe Regente que como el rey Jorge IV.

Su padre, Jorge III, que reinó de 1760 a 1811, estuvo batallando en la segunda mitad de su vida con lo que se suponía que era una enfermedad mental, pero aún no se sabe con certeza qué era (aunque mucha gente hoy en día cree que era porfiria), y que afectó al monarca de tal manera que hasta hoy en día es recordado por mucha gente en este país como ‘el rey loco’.

En 1810 la condición de Jorge III se agravó permanentemente y fue entonces cuando el Parlamento nombró a su hijo mayor como Príncipe Regente, para que estuviera a cargo del trono mientras su padre lidiaba con su enfermedad.

El Regente estuvo en esta posición durante 9 años (1811 – 1820) y es por este período por lo que se le recuerda mucho más que por los 10 años en que reinó como Jorge IV. Ello es en parte porque como Regente se acentúa su estilo de vida extravagante hasta llegar al punto de ser la causa constante de ridiculización en las publicaciones más satíricas del país. Los grandes caricaturistas disfrutaban representando a Jorge como un príncipe muy obeso que se pasaba todo el tiempo en banquetes suntuosos comiendo y bebiendo de manera desmesurada y gastando mucho dinero en apuestas.

Pero Jorge también era un gran apasionado de la arquitectura y se dice que uno de sus propósitos durante su época como Regente y luego como rey Jorge era convertir a Londres en la ciudad más bonita de Europa. Para lograrlo emprendió un gran número de proyectos arquitectónicos en todo el país y cambió en gran manera la apariencia de Londres. Aquí en Londres en Español siempre hemos pensado que gracias a la extravagancia del Regente hoy en día tenemos aquí en la capital británica grandes obras de arquitectura neoclásica que quizás no estarían si no fuese por él, como por ejemplo esta misma plaza de Trafalgar (y también la calle Regent Street).

Es quizás por esto y por lo corto de su reinado por lo que Jorge tuvo un mayor legado como Regente que como rey. Aún así fue durante su último año como monarca (1829) cuando solicitó al escultor más celebrado de la regencia, Sir Francis Legatt Chantrey, que hiciera una estatua ecuestre suya para ponerla sobre un arco de mármol decorativo que se encontraba frente al Palacio de Buckingham.

El dinero para la estatua lo dio el rey mismo (probablemente la gente se hubiese enfadado si se hubiera hecho con dinero público) y al final nunca se colocó en el arco de mármol (el cual ya no se encuentra en el palacio de Buckingham) sino en la Plaza de Trafalgar, donde se puede apreciar hoy en día al rey con muy buen porte y con traje militar romano (aunque él nunca peleó en batalla y probablemente debido a su peso hubiera sido casi imposible subirlo a un caballo!)




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